Conserva el envase
El envase protege los huevos frente a golpes, olores y suciedad. También mantiene visible la información de consumo preferente y trazabilidad.
No los laves antes de guardarlos
Si existe suciedad, evita sumergirlos o lavarlos para almacenarlos. La humedad puede favorecer que la contaminación superficial atraviese la cáscara.
Evita la puerta del frigorífico
La puerta sufre más cambios de temperatura y movimiento. Es preferible conservar el envase en una zona interior y estable.
Rompe cada huevo por separado
Cuando prepares varias unidades, abre cada huevo primero en un recipiente pequeño. Así podrás comprobar su estado sin estropear el resto de ingredientes.